datoanuncios.orgRegion MetropolitanaSantiagoVolcanes / Viernes 3 de Octubre del a�o 2008 / 1:10 Horas.
TIPOS DE VOLCANES
Por su morfologí­a, los volcanes se pueden clasificar....

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TIPOS DE VOLCANES

Por su morfologí­a, los volcanes se pueden clasificar en:

1.- Conos de Ceniza.

Estos conos se forman por el apilamiento de escorias o ceniza durante las erupciones basálticas, en las que predominan los materiales calientes solidificados en el aire, y que caen en las proximidades del centro de emisión. Las paredes de un cono no pueden tener en este caso pendientes muy altas, por lo que generalmente tienen ángulos comprendidos entre 300 y 400 . Son de forma cónica, base circular, y no pocas veces exceden los 300m de altura. Como ejemplo se puede mencionar al Volcán Xitle, ubicado en la falda Norte del Ajusco,
D.F. y otros muchos volcanes que se encuentran en la zona monogenética de Michoacán - Guananjuato .

2.- Volcanes en escudo.

Son aquellos cuyo diámetro es mucho mayor que su altura. Se forman por la acumulación sucesiva de corrientes de lava muy fluí­das, por lo que son de poca altura y pendiente ligera. Su topografí­a es suave y su cima forma una planicie ligeramente encorporadas. Como ejemplo de este tipo de volcanes están los volcanes hawaianos y los de las Islas Galápagos. Ocasionalmente se observan volcanes de escudo con un cono de ceniza o escoria en su cúspide, como es el caso del volcán Teutli en Milpa Alta, D.F.

3.- Volcanes estratificados.

Son los formados por capaz de material fragmentario y corientes de lava intercaladas, lo que indica que surgieron en épocas de actividad explosiva, seguidas por otras donde se arrojaron corrientes de lava fluida. Como ejemplo de estos están los volcanes más altos de nuestro paí­s ; Popocatépetl, Fuego de Colima, etc.

Como se ha indicado antes, las erupciones volcánicas pueden ser clasificadas de varias maneras, de acuerdo con sus caracterí­sticas . Una de las más tradicionales es aquella basada en los nombre de los volcanes de los cuales constituyen una actividad tí­pica, o de alguna erupción históricamente famosa. Así­ se tienen erupciones, entre otras, de tipo Hawaiano, Stromboliano, Vulcaniano, Peléeano, Pliniano,etc. según tengan las caracteristicas que más frecuentemente aparecen en los volcanes de Hawai, en el Stromboli, en el Vulcano, en el Monte Pelée, o de la erupción del Vesubio en el año 79 D.C., descrita por Plinio el Jóven, etc. Esta clasificación no es realmente muy adecuada, ya que estos volcanes pueden presentar muy diversos tipos de actividad en un momento dado. No obstante, dada la frecuencia con que se menciona, esta clasificación de erupciones se resume en la tabla 3.

TIPOS DE ERUPCIONES

Tabla 3 Clasificación de erupciones volcánicas

TIPO

NATURALEZA DEL

MAGMA

CARACTERITICAS

Islandiana

Fluido (basáltico)

Erupción de fisura, emisiones no explosivas de medianos a grandes volúmenes de lava basáltica. Producen extensos campos planos de lava algunos pequeños conoss de salpicaduras de escoria

Hawaiana

Fluidos (basáltico)

Similar a la Islandiana, pero con actividad central más pronunciada. Frecuente aparición de grandes fuentes de lava

Stromboliana

Moderadamente fluido dominan los basaltos

Erupciones mas explosivas que las Hawaianas, con una mayor proporción de fragmentos y piroclastos. La actividad puede ser rí­tmica o continua. Producen conos de escoria de tamaño pequeño a regular. Ejemplo: Paricutí­n, 1943.

Vulcaniana

Viscoso

Explosividad moderada a violenta con emisiones de fragmentos sólidos o semisólidos de lava juvenil, bloques lí­ticos, cenizas y pómez. Producen conos de ceniza, de bloques o combinaciones. Ejemplos : El Chichón, marzo 28 de 1982

Peléeana

Viscoso

Similar a la vulcaniana , pero más explosiva, con emisiones de violentos flujos piroclásticos. Produce domos, espinas y conos de ceniza y pómez.

Pliniana

Viscoso

Emisión paroxí­smica de grandes columnas eruptivas y flujos piroclásticos. Intensas explosiones producen extensas lluvias de ceniza y lapilli . Pueden producir colapso del edificio colcánico y formación de calderas. Ejemplo: El Chichón , abril 4 de 1982

Ultrapliniana

Viscoso

Erupción paroxí­smica pliniana, extremadamente grande y destructiva.

Flujos riolí­ticos

Viscoso

Enormes flujos de ceniza que con volúmenes de varias decenas o centenas de Kilómetros cúbicos pueden cubrir grandes extensiones con cenizas o pómez semi-fundidas

DEFINICION Y CLASIFICACION DE CALIMIDADES DE ORIGEN VOLCANICO Y SUS EFECTOS

A.- FLUJOS DE LAVA

Son lenguas coladas de lava que pueden ser emitidas desde un cráter superior, algún cráter secundario, desde una fisura en el suelo o sobre los flancos de un volcán impulsados por la gravedad; estos flujos se distribuyen sobre la superficie , según la topografí­a del terreno. En términos generales se producen en erupciones de explosividad baja o intermedia y el riesgo asociado a esa manifestación está directamente ligado a la temperatura y composición de lava, a las pendientes del terreno y a la distribución de población .

Las distintas temperaturas y composiciones de la lava pueden originar diversos tipos de flujos. Las palabras hawaianas "aa" y "pahoehoe" denotan dos de los flujos de lava más comunmente observados alrededor de numerosos volcanes basálticos o andesí­tico - basálticos de todo el mundo. Estos flujos se caracterizan principalmente por las texturas de sus superficies.

El pahoehoe tiene una corteza de textura relativamente suave, que se dobla y tuerce en forma similar a como lo hace una tela gruesa o una serie de cuerdas trenzadas. Durante su desarrollo, la superficie del flujo de lava se enfrí­a y alcanza un estado semi-sólido, permitiendo la formación de una corteza plástica y que en su interior siga fluyendo la lava liquida, formando en ocacione largos tubos (o túneles) de lava.

La variedad a, en constraste, se caracteriza por una superficie extremadamente áspera y cortante, y por un avance irregular de los gruesos flujos de ese tipo, producido por acumulaciones y desmoronamientos sucesivos del frente.

Ejemplos de estos tipos de flujos de lava pueden ser fácilmente observados alrededor de los volcanes Paricutí­n (Michoacán) y Xitle (en el Pedregal de San Angel , D.F.).

Otro tipo de flujo de lava muy común en volcanes con productos más ácidos y más viscosos, es la lava de bloques. Estos bloques de lava, con su interior incandescentes, descienden por la pendiente de un volcán en formaa de pequeñas avalanchas, que ruedan cuesta abajo formado lenguas de lava similares a las de un flujo lí­quido.

Un claro ejemplo de este tipo, puede observarse en el volcán de Fuego de Colima, donde desde 1975 se ha producido varias lenguas de lava de bloques. Este proceso ha continuando en forma intermitente hasta la fecha.

La velocidad de avances y los alcances de los flujos de lava son muy variados. Los reportes más comunes sitúan las velocidades observadas con mayor frecuencia en el rango de 5 a 1000 m/hr, pero excepcionalmente se han observado flujos de erupciones islandianas o hawaianas que alcnazan 30 km/hr (Nyragongo , Zaire) y hasta 64 km/hr (Mauna Loa, Hawai). Los alcances máximos reportados son de 11 km para lava de bloques y 45 km para lavas de tipo hawaiano. En contraste, los flujos de lava de bloques y otros tipos de flujos de lavas más viscosas , avanzan por lo general en forma muy lenta, a razón de unos cuantos metros por dí­a y su alcance está muy limitado por las pendientes del terreno.

Los daños que pueden llegar a producir los flujos de lava son muy distintos. Desde luego, la pérdida de tierras laborables por la cobertura del terreno por lava es el más común

Como ejemplos de este tipo de daño pueden citarse en México; los casos de erupciones del Xitle (Sur del D.F.) alrededor del año 470 A.C; del Jorullo (Michoacán), que se desarrolló en el periodo 1759 - 1774 y del paricutí­n (Michoacán ), es el campo de lava (frecuentemente referido como malpaí­s) cubrió aproximadamente 72 km2 de tierras laborables , efectuando gravemente la cultura de Cucuilco, mientras que en el segundo el área cubierta fue alrededor de 9 km2 destruyendo fincas y ranchos . El tercero cubrió cerca de 25 km2 (Villafana, 1907; Flores, 1944; Trask, 1944; Krauskopf, 1948; Atl, 1950; Wilcox , 1954; Mooser, 1957; Zavala, 1982).

La périda de construcciones pueden también ejemplificarse con la erupción del Paricutí­n. En los primeros dí­as de 1944, un flujo de lava que tardó tres dí­as en desplazarse desde el volcán, alcanzó al pueblo de Paricutí­n, a una velocidad de unos 30 m/hr, cubriéndolo por completo. En mayo de 1944, San Juan Parangaricutiro es también alcanzado por otro flujo similar, moviéndose a 25 m/hr, destruyéndolo casi en su totalidad.

El efecto destructivo proviene principalmente del peso de la lava que, con una densidad tí­pica en el rango de 2.7 a 2.9 g/cm3, aplasta las edificaciones de menor altura. Sin embargo, un edificio de altura suficiente que exceda el espesor del flujo de lava, podrí­a en principio resistir el avance de éste. Tal fue el caso de la iglesia de San Juan Parangaricutiro, cuyas partes más altas están relativamente poco dañadas, aunque rodeadas por el flujo de lava.

La razón de esto es que la presión dinámica que puede ejercer lateralmente un flujo de lava sobre un edificio de está dada por dv 2 /2, donde d es la densidad de la lava del flujo y v su velocidad. Se bien la densidad de la lava puede ser considerable como se indica arriba, la velocidad de avance es por lo general tan baja, que la dependencia cuadrática con ella reduce grandemente el valor que pueda alcanzar esta presión.

Así­ por ejemplo, la presión dinámica ejercida por el flujo de lava sobre las paredes de la iglesia de San Juan Parangaricutiro se estima que fué del órden de tan sólo 0.07 Nw/m2 , muy pequeña comparada con la presión ejercida por el peso .

Estas consideraciones pueden ser importantes en el diseño y construcción de edificaciones en zonas volcánicas de energí­a nuclear o de otro tipo , e incluso cualquier otra estructura cuya resistencia sea crí­tica para la seguridad de la región circundante

Estos efectos destructivos pueden atribuirse con mayor frecuencia a lavas del tipo aa o pahoehoe, que por su relativa menor viscosidad pueden viajar sobre terrenos con menor pendiente.

Los flujos de lavas más viscosas, que generalmente se presentan como coladas de lava de bloques, aunque también pueden llegar a desplazarse como flujos continuos y avanzar sobre terrenos con pendientes fuertes. Estos se detienen cuando la pendiente del terreno es menor que aproximadamente el 15%. Sim embargo, los flujos de lava de bloques pueden fragmentarse y generar derrumbes o avalanchas de rocas incandescentes que al deshacerse pueden liberar cantidades considerables de su polvo piroclástico , como fue el caso de la actividad del Volcán de Fuego de Colima en Abril 16 y 18 de 1991.

B).- FLUJOS PIROCLASTICOS.

El término " flujo piroclástico" se refiere en formas genérica a todo tipo de flujos compuestos por fragmentos incadescentes. Una mezcla de partí­culas sólidas o fundidas y gases a alta temperatura que pueden comportarse como lí­quido de gran movilidad y poder destructivo. A ciertos tipos de flujos piroclásticos se les denomina nuees ardentes (nubes ardientes ). Estos flujos, comúnmente se clasifican por la naturaleza de su origen y las caracterí­sticas de los depósitos que se forman cuando el material volcánico flotante en los gases calientes se precipita al suelo. El aspecto de los flujos piroclásticos activos (flujos activo es aquél que se produce durante una erupción, y flujo, sin calificativo, sólo se refiere al depósito) es por demás impresionante.

Es particularmente ví­vida la descripción que hace Plinio el Joven de la erupción del Vesubio en el año 79 D.C., mencionada anteriormente,

" Ominosa, detrás nuestro, nube de espeso humo se desparramaba sobre la tierra como una avalancha".

El poder destructivo de los flujos piroclásticos dependen fundamentalmente de sus volúmenes y de sus alcances . El primer factor está controlado por el tipo de erupción que los produce y el segundo principalmente por la topografí­a del terreno. En térmionos generales, se pueden distinguir tres tipos de flujos de acuerdo al tipo de erupción que los produce (Wiirms y McBirney, 1979): Fujos relacionados con domos o con desmoronamientos de los frentes de lava ; flujos producidos directamente en cráteres de cumbre y flujos descargados desde fisuras.

Entre los flujos piroclásticos relacionados con domos, se distinguen dos tipos que varí­an grandemente en su poder destructivo. Uno es el tipo Merapiano, en referencia al volcán Merapi de Java, que consiste en flujos o avalanchas de origen no explosivo, producidos por gravedad, a partir de domos de cumbre en expansión, que los contiene y generan avalanchas de material caliente que se deslizan sobre los flancos del volcán hasta cerca de sus bases. Algunas avalanchas Merapianas se pueden producir también desde los frentes de flujos de lava de bloques que descienden sobre los flancos del volcán. Estos flujos pueden ser disparados por movimientos de los domos, por temblores que sacuden las estructuras o por algún otro factor externo.

Un ejemplo de este tipo de fllujos ha podido ser observado desde 1975 en el Volcán de Fuego de Colima, aunque no ha tenido grandes efectos destructivos, salvo algunos incendios en pequeñas zonas boscosas en la base del volcán

En contraste, otro tipo de flujos piroclásticos sumamente destructivos relacionados con domos de cumbre, es el llamado tipo Peléeano (Nube Ardiente), referidos a la desvastadora erupción del Monte Pelée , en Martinica, pequeña isla de posesión francesa en el Caribe, el 8 de mayo de 1902, que asoló la ciudad capital de St.Pierre causando cerca de 29,000 ví­ctimas.

Generalmente, se producen durante las fases iniciales del crecimiento de domos, y sus depósitos están formados por ceniza , lapilli y bombas; todo proveniente de magma juvenil, rico en volátiles disueltos; aunque también pueden contener bloque lí­ticos de material no juvenil del volcán, dependiendo esto de qué parte del domo sea emitido el flujo.

En el caso de explosiones de ángulo bajo, en las que la presencia misma del domo dirige la fuerza de la explosión lateralmente, las componentes horizontales de la velocidad de los materiales sólidos del flujo pueden ser muy altas, estimándose hasta en 150 m/seg.

Otra modalidad de flujos piroclásticos destructivos se da cuando éstos se originan en cráteres abiertos, que producen grandes columnas eruptivas que pueden penetrar la estratosfera, y sobre las cuales se discute en el capí­tulo de productos de caí­da libre.

C).- LAHARES

Los lahares son flujos que generalmente acompañan a una erupción volcánica; contienen fragmentos de roca volcánica, producto de la erosión de las pendientes de un volcán. Estos se mueven pendiente abajo y pueden incorporar suficiente agua, de tal manera que forman un flujo de lodo. Estos , pueden llevar escombros volcánicos frí­os o calientes o ambos, dependiendo del origen del material fragmentario. Si en la mezcla agua-sedimiento del lahar hay un 40-80 % por peso de sedimiento entonces el flujo es turbulento, y si contiene más del 80 % por peso del sedimento, se comporta como un flujo de escombros. Cuando la proporción de fragmentos de roca se incrementa en un lahar (especialmente gravas y arcilla), entonces el flujo turbulento se convierte en laminar.

Un lahar puede generarse de varias maneras:

  1. Por el busco drenaje de un lago cratérico, causado quizás por un erupción explosiva, o por el colapso de una pared del cráter.

  2. Por la fusión de la nieve o hielo, causada por la caí­da de suficiente material volcánico a alta temperatura.

  3. Por la entrada de un flujo piroclástico en un rí­o y mezcla inmediata de éste con el agua.

  4. Por movimiento de un flujo de lava sobre la cubierta de nieve o hielo en la parte cimera y flancos de un volcán.

  5. Por avalanchas de escombros de roca saturada de agua originadas en el mismo volcán.

  6. Por la caí­da torrencial de lluvias sobre los depósitos de material fragmentario no consolidado.

Como ejemplo de este tipo de flujo tenemos el gran lahar formando durante la erupción del Monte Santa Helena el 18 de mayo de 1980, con un deslizamiento masivo de escombros de roca, saturado de agua en un flanco de volcán. Este flujo llegó valle abajo hasta una distancia de 25 Km, aunque una removilización posterior hizo que éste se extendiera unos 70 Km más allá de su primera llegada. La distancia que puede alcanzar un lahar depende de su volumne, contenido de agua y la pendiente del volcán a partir de donde se genera.

Los lahares, también pueden ser causados por la brusca liberación del agua almacenada en un glaciar